01 enero 2026

RESUMEN 2025: LAS EMOCIONES Y YO CARA A CARA

Este 2025 que ayer acabó ha sido un año en el que he estado muy bien acompañado, he hecho muchísimas cosas. En 2024, habiendo leído mis propósitos, puse que quería mejorar a nivel emocional. Pues diría que 2025 ha sido el año en el que empecé a trabajarlo, pero que me queda un largo camino. 


A parte de ese trabajo que debo hacer, 2025 ha sido un año de salud para todo mi entorno y eso es lo primero.


Reconozco que este año algunas cosas no habré publicado y no saldrán en este resumen. La gracia del blog es esa: escribir para que no se olvide. Pero bueno, lo hecho hecho está y toca resumir el 2025 con lo que recuerde:


Empiezo con enero:


2025 empezó con mi cumple muy bien acompañado de mis amigos y con mi familia. 2025 también empezó con la tradición de hacer, junto a Mireia, un circuito de orientación.


En febrero:


En febrero, gracias a Carlos, descubrí un lugar que llevaba mucho tiempo con ganas de conocer: la estación de Canfranc. Un día bien blanquito y genial que terminó visitando Jaca. Y hubo una escapadita también bien blanca con Iris a Port Ainé. 


En marzo: 


Seguro que en marzo hubo muchas cositas bonitas. Pero lo más destacable y  genial fue el finde por el Pirineo de Huesca con Carlos. La excusa, tirarnos por la tirolina de Ordesa. Pero Carlos se curró una ruta preciosa por localidades chulísimas: Aínsa, Boltaña, Fiscal, Oto, Broto.


A por abril: 


Abril empezó con la primera carrera del año. Esta vez, animé a Carlos a hacer su primera carrera 5k, la de bombers.

En abril también me ofrecieron ser formador maker para el siguiente curso, a partir de noviembre. Para mí, lo viví como un gran reconocimiento, además fue un regalo porque he reconectado con mi profesión gracias a lo maker.


Mayo: 


Una excursión genial a una musclera del Delta organizada por Carlos. Esa época también fue cuando a nivel emocional empecé a tener miedos que me dominaron por completo. 

Aún así, siempre he estado bien acompañado de amigos que me quieren y yo a ellos. También fue el momento de despedir una etapa muy bonita de mi vida: la de guia Faig.

Pero hubo momentos FAIG muy bonitos como la cápsula formativa que hicieron en mi cole y en la cual tuve bastante implicación.


Justo el día de la gravación de la cápscula, fue el inicio de la aparición de muchos bultos/granos/quistes raros que me han acompañado durante casi 6 meses. Me asustaron bastante, pero poco a poco fueron a menos.


Junio, mitad de año:


Veranito, buen tiempo, amigos, planes ways…


En junio es época de Legion y la hice bien acompañado por Carlos, que también le convencí y me gusta haberle descubierto una nueva afición que le gusta.


Volví también a Sant Roc d’en Gaietà que hacía muchos años que fui con Divina.


Junio también fue el momento de empezar a hurgar en mis emociones y me puse en manos de un psicólogo. Las emociones me sobrepasaron y necesitaba empezar a saber por qué…


 

Julio: 


A nivel profesional 2025 ha sido un éxito. Primero, ser formador maker. Y después me eligieron para que el curso 25/26 fuera embajador del programa STEAMcat. Este año a nivel laboral estaba muy fuerte y seguro de mi mismo.  Así que el próximo curso, en septiembre, iba a ser muy muy potente. 



A mediados de julio, tocaba ir a Sevilla para ver a Kylie Minogue en la Plaza España. Ese concierto sería el pistoletazo de salida para el viaje a Japón con Antonio. 

Viajazo en el que disfruté de la cultura nipona y pude, durante 15 días y acompañado de mi amigo Antonio, de Osaka, Nara, Hiroshima, Miyahima, Kii Katsuura Kyoto, Tsuruoka, Tokyio.



Agosto: 


Y en Agosto se alinearon los astros en Cunit. Carlos y yo nos fuimos de cabeza para disfrutar, la misma noche del concierto de Fangoria y La Casa Azul. Noche mágica. Pero el día siguiente fue genial también: playeo, inundación playera, neverita y muchas risas.


Al volver del viaje, empecé con la reforma del balcón de mi piso. No lo usaba apenas y decidí cambiarlo, junto a mis asesores en decoración Carlos e Iris, y ahora es un rinconcito muy bonito.


El último día de vacaciones, Carlos me invitó a ir con él al congost de Montrebei. Con la sequía hacía algunos años que no iba. Fue un día genial. Caminata, bien acompañado, un calor de morirnos, y un poquito de kayak.



Empieza el curso escolar en septiembre:


Fue un inicio de curso raro: Este curso no estaría ya ni con Judith ni con Alba (Antonio hacia algun curso que ya no estaba), pero ellas eran un pilar muy importante en mi día a día en el cole.  Pero nos prometimos ir haciendo quedadas para mantener el vínculo y, a día de hoy, lo mantenemos. 


En septiembre también hubo carrera nocturna por Lleida con Carlos y la 10k por mi barrio con Marta O.


Escapada en Zaragoza con mi amigo Jaime para arreglar el mundo entre tapas y cañas. 


En octubre:


Contento a nivel laboral ya que en el cole hacía un proyecto muy way y en el STEAMcat empezaba a vislumbrar un proyecto genial y  encima me permitía compartir, conocer coles, descubrir nuevos lugares y nuevos compañeros e ir a BCN de vez en cuando.


A nivel emocional, hubo un gran bache que me afectó bastante a nivel relacional con mis amigos. Yo lo definiría como la chispa que encendió la mecha para que explotara toda la bomba emocional que llevaba dentro.  


Fue un mes para empezar a situarme, buscar la manera de crear nuevos puentes con mis amistades. Y poco a poco, y con trabajo emocional gracias al psicólogo aprendí a poner límites, empezar a decir las cosas y lo que siento. Pero al empezar a mejorar, también me dí cuenta que el camino iba a ser mucho más largo y complicado de lo que podía llegar a imaginarme.


Noviembre: 


Mes en el que buscaba muchísima tranquilidad a nivel emocional: visitar Zaragoza con Divina y ver a Ana. Fue un mes donde me centré mucho más en trabajar ya que era el pilar más estable que tenía.


Tocó volver a hacer otra carrera. El deporte ha sido muy importante, aunque por el curro, en la segunda mitad del año he ido menos de lo que me hubiese gustado o necesitado. 


Acabé el mes viendo el musical del Petit Príncep. 


Los ánimos también me estaban entristeciendo muchísimo. 



Diciembre:


El último mes del 2025 empezó con una escapada a Roma con Antonio para alejarme un poco de todo y desconectar. Necesitaba alejarme y ese viaje fue un salvavidas. Roma me encantó, fueron 3 días disfrutando de una ciudad increíble que no la recordaba tan bonita.


El final de diciembre ha sido mi derrumbe emocional. Ha sido un mes muy duro. Los miedos que no quería ver, pero que ya me los intuía (por lo que escribía al acabar 2024 y empezar el 2025) se me pusieron delante mío. 


Notaba y noto que me he ido distanciando de la gente y que mi tristeza me hacía buscar la soledad. Y también me he cansado.


He decidido actuar. No tener miedo al miedo aunque eso me provoque más miedo. Pero ya me he hartado y quiero ser feliz. Para ser feliz necesito recomponerme a nivel emocional y psicológico y el camino, como decía, será mucho más largo de lo que me pensaba. Pero estoy decidido. Con los miedos que retumban en mis oídos quiero luchar por mi y quiero hacer bien las cosas por mi y por quien la gente que me ofrece su amor, cariño y comprensión.


Resumillo con dos fotos de Japón que creo que son muy significativas:



En esta foto, el follón emocional y la poca capacidad de gestión de ellas que no me permiten ver las cosas con claridad. Los bambús de esta foto son como los BAOBABS del Principito que hay que ir arrancándolos para que no crezcan mucho y no dejen ver el cielo. Pues en esta foto, los Bambús (miedos) hay tantos y tan altos que no me dejan ver el cielo. Pero por fin he decidido que quiero ver el cielo tal y como es.



Y en esta segunda foto, donde quiero llegar. En este caso, el Monte Fuji está lejos y es alto.Pero significa donde quiero llegar. Pasito a pasito, con ayuda, quiero lograrlo.


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