Aunque mis cumpleaños son como una boda gitana porque lo voy celebrando en diferentes días y con diferentes personas, estos 46 han llegado llenos de cariño.
Hace unas semanas no estaba nada bien y no tenía ni ganas ni ilusión por celebrar mi cumpleaños.
Pero poquito a poco mi vida fue recobrando el rumbo y las ganas de estar con mi gente iban en augmento.
El sábado celebré junto a Carlos mi cumpleaños. Y fue una de las celebraciones más bonitas e inesperadas de mi vida. La cena fue muy bonita y entre unos regalos muy especiales, hubo un vídeo que me lleno el corazón de cariño y amor. En ese vídeo, mucha de la gente a la que quiero me deseaban feliz cumpleaños y me mandaban su cariño. Me llenó de amor tanto el vídeo como su director (Carlos).
A la mañana siguiente también había una sorpresa, Iris y Jordi se presentaron con un desayuno en casa y después lo cerramos con un vermutillo.
Ha sido un cumple mágico. GRACIAS.
Y ganas de seguir celebrándolo con la gente que quiero cerquita.

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